Enseñanza STEM: ¿qué necesitan las escuelas?

Coordinación por parte de directivos y docentes, recursos materiales y formativos, apoyo para los educadores y constante revisión de los programas, son algunos de los requerimientos que debiese cumplir un establecimiento para una adecuada incorporación de STEM en la sala de clases.

 

ESCUELA STEMMotivación en los educadores

La enseñanza STEM requiere de una serie de condiciones óptimas para el logro efectivo de su propósito. Así coinciden investigaciones, expertos e iniciativas, que ya funcionan en la práctica en nuestro país. Para Marcela Colombres, directora ejecutiva de Fundación EcoScience, que trabaja de forma directa con establecimientos y educadores, lo más importante “es el capital humano, tener un profesor inspirador, que motive la creatividad, perder el miedo a equivocarse y que fomente el trabajo en equipo”. Estas características, por parte del docente, “tienen un efecto potente en el interés de las y los niños”. Marcela agrega que es también importante que exista “un entorno afectivo que promueva la buena convivencia, el saber escuchar y que los estudiantes sienten que pueden lograr hacer los experimentos a través de una experiencia colaborativa”

Capacitación y soporte institucional

Pero la motivación difícilmente pueda perdurar en el tiempo si no existe el apoyo y los recursos que permitan facilitar la enseñanza. Profesores de todas partes coinciden en que es importante integrar tecnologías y cambiar la forma en que se están realizando las clases. Sin embargo, para esto es necesario formarse en competencias que hoy no se manejan a nivel docente, Sparking Innovation in STEM Education with Technology and Collaboration; además, es necesario que exista un compromiso global de todo el establecimiento: directivos, psicólogos, educadores, docentes. “Las mejores prácticas se han visto cuando tanto el sostenedor, director, jefes técnicos, junto al docente, están comprometidos con el desarrollo efectivo del área STEM. Cuando sólo el profesor es el interesado, se genera una dinámica deficiente, ya que no se cuenta con el compromiso institucional para asumir los desafíos que se enfrentan en la materia”, explica Oscar Contreras, director ejecutivo de Fundación Ciencia Joven.

Integración de STEM en el currículo escolar

Para lo anterior, se requiere de una política nacional que permita la integración coordinada de materias del área en todos los establecimientos, con un nuevo enfoque STEM. Los estudios aseguran que este punto es central para equipar la brecha en cuanto a acceso de conocimientos de calidad en estas disciplinas. Lo que permitiría, también, oficializar la necesidad de formar a los docentes, desarrollar talleres, seminarios de intercambio de conocimientos y otras iniciativas dispuestas a mejorar el nivel de enseñanza.

Recursos educativos y tecnológicos

Actualmente existen en Chile a disposición de los educadores, y también estudiantes, diversas herramientas educativas en las redes. Plataformas de internet, juegos en línea, videos, documentos interactivos y una serie de otras iniciativas cuyo fin es ayudar a los docentes a innovar en clases. Sin embargo, no todas las profesoras y profesores pueden acceder a ellos. Muchos no poseen o las competencias o los recursos (cuando es de pago) o, bien, los establecimientos donde trabajan no cuentan con materiales adecuados para el uso de estas aplicaciones. El Instituto Milenio de Oceanografía es uno de los organismos que, actualmente, intenta revertir este problema, llevando directamente a las escuelas los recursos educativos necesarios para enseñar, en este caso sobre ciencias del mar. “Es así como este año visitamos 10 establecimientos en la región del Biobío con la Muestra Audiovisual Científica Itinerante, MACI”, cuenta el director de extensión Pablo Rosenblatt, quien agrega que esta iniciativa, junto a otras herramientas “permite tener un contacto directo con las y los estudiantes, pudiendo ir reduciendo la brecha de conocimientos, en nuestro caso sobre el océano”. Muchas otras iniciativas y convenios se desarrollan en Chile con este mismo propósito. Es el caso de los programas que lideran ECBI, de la Universidad de Chile en las comunas de Catemu y Panquehue, en convenio con ALMA- ESO y Fundación Allende Connelly, en escuelas de Toconao y de San pedro de Atacama, entre otras.

También a nivel país, 13 universidades del CRUCH están desarrollando el curso de Indagación Científica para la educación en ciencias. Cada universidad ofrece un curso e-learning de 400 horas a docentes de los niveles de educación preescolar, básica y media.

Abordar temáticas contingentes y repensar los métodos de evaluación

Otra de las necesidades escolares para la implementación de STEM, sugieren los estudios, es vincular en el aprendizaje de cualquier materia temáticas contingentes, y de esa forma darles una utilidad práctica. Repensar la forma de evaluar es otro de los debates actuales. La metodología STEM se fundamenta en la valoración del trabajo colaborativo, el pensamiento crítico, la observación; todas actividades que suceden durante el proceso de aprendizaje y no al final, con una nota como resultado único, que no refleja el aprendizaje adquirido.

Finalmente, Marcela Colombres de Fundacion EcoScience, destaca la importancia de que las escuelas inicien el proceso lo antes posible. “Hemos aprendido a través de nuestros aliados de la Universidad de California en San Francisco, a través de su centro Science & Health Education Partnership, que las y los niños que son expuestos tempranamente a la ciencia gatillan una perseverancia que se ve reflejada en menores índices de deserción y mayor éxito en sus carreras universitarias”. “Más que promover vocaciones científicas, creemos que lo central es fomentar el pensamiento científico, que les servirá para toda la vida”

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