“Experimento” de Siemens: los niños en la Ciencia

Implementado en 10 países de Europa, África y América Latina, el programa educativo impulsado por la Fundación alemana Siemens Sitftung, utiliza la ciencia y su metodología lúdica, en base a la experimentación y el análisis, para integrar los conocimientos y nuevas competencias en los estudiantes.

Der Kindergarten mit dem Elektroversuch der Siemensbox

¿Es la contaminación del agua siempre visible? ¿Cómo suena el aire? ¿Por qué se produce la escasez del agua potable? De esta forma comienza una clase que utiliza la metodología de Experimento. Preguntas concretas, específicas, cuyo aprendizaje no puede lograrse sino en base a la indagación y experimentación. Aquí el rol del estudiante pasa de ser un observador y receptor de la información, a convertirse en un actor, un miembro más de un equipo que puede aportar y generar, por sí mismo conocimiento.

Un programa, creado por la Fundación Siemens, pero que fue diseñado y elaborado por docentes, de acuerdo a su propia experiencia en las aulas. Una iniciativa pensada para acercar las ciencias a los estudiantes y, a su vez, contribuir en el cambio de paradigma sobre la forma de aprender en el mundo. En Chile, Experimento está desde 2011, apoyado por el Centro de Innovación en Educación de Fundación Chile y por la Facultad de Educación de la Universidad Católica, donde se forma a los docentes en el programa. Son tres las regiones de nuestro país (Antofagasta, Región Metropolitana y Araucanía) en donde se ha instalado la aplicación de esta metodología.

“Fomentar la enseñanza y el aprendizaje de las ciencias naturales, de la tecnología y de la innovación en niñas, niños y jóvenes, poniendo énfasis en que experimenten, investiguen y comprendan -de forma autónoma- los fenómenos naturales, tales como los relacionados a la energía, medioambiente y salud, entre otros, es un objetivo central de Experimento, comenta Ulrike Wahl, responsable del desarrollo de los proyectos para Siemens Stiftung en Chile y América Latina. “El principio del ‘aprender haciendo’ motiva fuertemente la curiosidad y la encauza hacia la apropiación de conceptos, la comprensión de causalidades, y la capacidad de analizar y formular resultados sobre evidencias, y proponer soluciones, agrega Ulrike Wahl.

Una visión holística e integral

La responsable para Chile y América latina manifiesta que para la Fundación es fundamental entender y hacer valer la ciencia y la tecnología como parte relevante en el compendio de una educación integral y holística. “Nuestra sociedad actual requiere de ciudadanos capaces de entender los avances tecnológicos, la importancia de la ciencia, no solamente para participar activamente, sino que para analizar los retos y opciones del desarrollo de la sociedad, el entorno y el futuro común”. De esta forma, las alumnas y alumnos que utilizan esta metodología pueden potenciar competencias blandas y necesarias para los desafíos actuales como la colaboración y el trabajo en equipo. “La experiencia con el programa Experimento es que, además de aprender ciencias, hay mejora ostensible del comportamiento e interacción social de los estudiantes en ambientes sociales vulnerables y que el trabajo en grupo y la metodología consecuentemente inclusiva y flexible a los contextos, permite avanzar en plural, para bien de todas las individualidades en el grupo escolar”, agrega Ulrike Wahl de Fundación Siemens Sitftung.

Experimento es un programa internacional que valida mediante la experiencia las diversas investigaciones sobre la necesidad de potenciar el rol del estudiante en clases. El uso del juego y de la metodología de las ciencias, en particular, permite fortalecer los conocimientos del lenguaje y la convivencia social, de una forma lúdica y natural. La clave del sistema es que las y los jóvenes integran la materia, ya no como un contenido abstracto, distante y aburrido que solo está en los textos, en la exposición del profesor o en el pizarrón, sino que aprenden a partir de una experiencia personal.

Kits con experimentos

En Chile, la metodología, en la que ya se han capacitado a 800 docentes y se encuentra en unas 250 escuelas, consiste básicamente en una serie de kits con materiales de ciencia, que contienen hasta 130 experimentos, tan diversos según el nivel del estudiante.

  • El Experimento I 4+ para preescolares, que busca facilitar sus primeras experiencias, abordando temas de sociedad como la energía, el medioambiente y la salud.
  • Experimento I 8 + para enseñanza básica, que profundiza en la investigación y análisis, permitiendo la elaboración de hipótesis tras la experimentación.
  • Experimento I 10 +, para la enseñanza media, cuyos experimentos realizados se vinculan a la realidad de la industria, la ciencia y la vida cotidiana.

La responsable del programa para Chile cuenta que “hay un clásico que le gusta a todos los estudiantes de todos los países, y contextos y edades: los relacionados con la energía”. Esta área permite “abordar discusiones de actualidad, como por ejemplo en torno a la energía como elemento crítico del cambio climático y el desarrollo sustentable”, asegura Ulrike Wahl. “El programa inicia con el circuito eléctrico sencillo para niños a partir de los 4 años y sucesivamente va aumentando en complejidad, pasando a aplicaciones prácticas de mayor detalle, para terminar con experimentos como construcción de motores, y desarrollo de opciones de generación de energías renovables, para jóvenes con elementos interesantes de tecnología”.

La clave es experimentar por sí mismo

“Pude vivir lo mismo que percibo cada semana con mis alumnos: experimentar es entretenido y transmite a los niños una vivencia directa de logro”. Catalina Navarrete, profesora de la Araucanía, capacitada en el uso de Experimento.

Experimentar, indagar, en definitiva vincularse y ser parte del proceso, asombrándose y dando curso a la curiosidad son las herramientas claves para cualquier aprendizaje. Como dice Manfred Prenzeles, coordinador de proyecto del estudio PISA en Alemania,

“la memorización no sirve de nada y tampoco es perdurable en el tiempo”. Así lo demostró el último de estos informes que dejó a Chile en el lugar 51 entre 64 países, aún teniendo, nuestro sistema educativo, más horas académicas que otros países con mejor índice. Tiempo no es calidad. Y es que, finalmente en todas las áreas de la vida, cuando se integra lo lúdico, el juego, la distención y la natural curiosidad que todo individuo posee desde que nace, el aprendizaje se convierte en la siguiente etapa lógica del proceso. Los experimentos del Programa Experimento “hacen parte del mundo cotidiano, fomentan la posibilidad de desarrollar soluciones prácticas y así, también, la creatividad enfocada”, asegura Ulrike Wahl de Fundación Siemens.

Metodología que finalmente, contribuye a prolongar el interés por el estudio y el aprendizaje. La experimentación permite observar resultados y logros colectivos que incentivan a un grupo a querer seguir investigando. “La oportunidad para los estudiantes de observar los fenómenos científicos por ellos mismos y de trazar sus propias hipótesis, pruebas en campo y formulación de conclusiones, mejora no solo su bagaje de análisis crítico, sino su preparación transversal para afrontar la vida”, concluye Ulrike Wahl, responsable de proyectos Siemens Stiftung para Chile y América Latina.

 

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